Plaud declara y documenta su cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y cuenta además con certificaciones y auditorías de seguridad como ISO/IEC 27001:2022 y SOC 2 Type II.
Para quien está pensando en comprar una grabadora con IA, estas siglas tienen una importancia concreta. Una reunión, entrevista o llamada puede contener nombres, opiniones, datos profesionales e información confidencial.
Por tanto, conviene valorar cómo gestiona la seguridad el fabricante, además de comparar calidad de grabación, autonomía o funciones de inteligencia artificial.
Si estás comparando dispositivos, nuestra guía sobre las mejores grabadoras de voz con IA analiza precisamente qué aspectos conviene tener en cuenta antes de elegir.
¿Plaud cumple con el RGPD?
Sí. Plaud ha comunicado públicamente su cumplimiento completo del RGPD dentro de su marco de privacidad y seguridad y dispone de documentación de cumplimiento accesible para procesos de revisión y evaluación.
El RGPD regula cómo deben tratarse los datos personales de las personas en la UE. En el caso de una grabadora con IA, resulta especialmente relevante porque una conversación puede contener información que permita identificar directa o indirectamente a una persona.
Para un comprador, esto permite diferenciar entre un dispositivo diseñado únicamente para capturar audio y un servicio que también incorpora procesos y controles destinados al tratamiento profesional de información.
¿Qué significa el RGPD al comprar una grabadora de voz con IA?
El RGPD no es una certificación de calidad del micrófono ni una característica técnica del dispositivo. Es un marco jurídico para la protección de datos personales.
Por eso, al valorar una grabadora destinada a reuniones profesionales, entrevistas, llamadas o conversaciones con clientes, interesa analizar tanto el dispositivo como el servicio digital que procesa posteriormente esa información.
Un audio puede transcribirse a texto y, por tanto, la información de la conversación pasa también a formar parte de una transcripción que puede consultarse, resumirse o utilizarse posteriormente.
La grabación puede contener datos personales
Una conversación profesional puede incluir nombres, voces, cargos, opiniones, datos de contacto o información relacionada con clientes y empleados.
Cuando además se genera una transcripción o un resumen mediante IA, esos datos continúan formando parte del tratamiento de información.
La legalidad de la grabación dependerá también de quién graba, con qué finalidad y de la normativa aplicable en cada situación. Puedes ampliar esta cuestión en nuestra guía sobre si es legal grabar una conversación.
El fabricante y el usuario tienen responsabilidades diferentes
Un fabricante puede proporcionar una plataforma diseñada conforme a determinados estándares de privacidad y seguridad. El profesional que decide utilizarla debe, por su parte, asegurarse de que su uso concreto tiene una finalidad legítima y respeta sus propias obligaciones.
Por ejemplo, una empresa que utiliza una grabadora con IA durante reuniones con clientes debe valorar qué información necesita registrar, quién podrá acceder a ella y durante cuánto tiempo resulta necesario conservarla.
El cumplimiento del proveedor reduce riesgos relacionados con la herramienta, pero no sustituye las responsabilidades de quien decide realizar la grabación.
ISO 27001: qué significa para quien compra una grabadora
ISO/IEC 27001 es una norma internacional para los sistemas de gestión de la seguridad de la información. Plaud indica que cuenta con la certificación ISO/IEC 27001:2022.
Su importancia para un comprador está en que evalúa cómo una organización gestiona de forma sistemática los riesgos relacionados con la información.
No analiza únicamente una aplicación o una función concreta. El enfoque abarca la organización de la seguridad, es decir, la identificación de riesgos, establecimiento de controles, responsabilidades, seguimiento y mejora continua.
En términos prácticos, ISO 27001 aporta una señal de que la seguridad se gestiona mediante un sistema formal y auditable, en lugar de depender únicamente de medidas aisladas.
Esto adquiere especial importancia cuando una grabadora se va a utilizar para conversaciones profesionales de forma habitual.
ISO 27001 tampoco significa que sea imposible que se produzca un incidente de seguridad, ninguna certificación puede garantizar riesgo cero. Lo que acredita es la existencia de un sistema estructurado para gestionar esos riesgos.
SOC 2 Type II: por qué también importa al elegir una grabadora con IA
Plaud también cuenta con SOC 2 Type II, un marco de auditoría especialmente habitual entre proveedores tecnológicos que gestionan información de clientes. Permite evaluar cómo han funcionado determinados controles de una organización durante un periodo de tiempo.
Plaud señala que su SOC 2 Type II cubre controles relacionados con la seguridad, disponibilidad y confidencialidad de los sistemas que almacenan o procesan información de clientes.
Para alguien que está comparando grabadoras con IA, su valor está en que aporta una verificación adicional sobre la aplicación práctica de los controles de seguridad del proveedor.
En productos que combinan hardware, aplicaciones y procesamiento mediante inteligencia artificial, esta dimensión puede ser tan importante como las especificaciones físicas del dispositivo.
Qué revisar antes de comprar una grabadora con IA para trabajar
La calidad del sonido sigue siendo importante, pero cuando el dispositivo se utiliza profesionalmente, hay otros criterios que deberían entrar en la comparación.
Antes de comprar una grabadora con IA para uso profesional, también conviene comprobar si el fabricante ofrece documentación verificable sobre seguridad y cumplimiento.
El Trust Center de Plaud reúne información sobre sus certificaciones, controles y estándares de protección de datos, lo que facilita su revisión por parte de empresas y equipos de compras o seguridad.
Antes de elegir, conviene comprobar:
- Si el fabricante publica información clara sobre privacidad y protección de datos.
- Si dispone de certificaciones o auditorías independientes reconocibles.
- Si existe documentación que pueda revisar un departamento jurídico, de seguridad o de compras.
- Qué control tiene el usuario sobre sus grabaciones y la información generada a partir de ellas.
¿Qué grabadora Plaud elegir según el tipo de uso?
Los distintos modelos de Plaud comparten el ecosistema de Plaud Intelligence y el marco general de seguridad y cumplimiento de la compañía, pero están pensados para situaciones de grabación diferentes.
La elección depende principalmente de dónde y cómo vayas a registrar tus conversaciones.
Plaud Note Pro para reuniones importantes y espacios más amplios
Plaud Note Pro está orientado a profesionales que necesitan grabar reuniones presenciales, conferencias y conversaciones importantes y combina grabación presencial y de llamadas.
Es una opción especialmente pensada para quien quiere utilizar una grabadora con IA como herramienta habitual de trabajo y necesita cubrir situaciones de grabación variadas.
Plaud NotePin S para grabar con las manos libres
Plaud NotePin S está pensado para conversaciones presenciales en las que interesa mantener las manos libres.
Puede resultar especialmente práctico para profesionales que se desplazan durante su jornada, realizan visitas, trabajo de campo o mantienen conversaciones fuera de una sala de reuniones convencional.
¿Comprar una grabadora que cumple el RGPD garantiza que mis grabaciones sean legales?
No. El cumplimiento del fabricante y la legalidad del uso concreto son cuestiones relacionadas, pero diferentes.
Plaud proporciona una plataforma que declara cumplir el RGPD y dispone de certificaciones y auditorías de seguridad adicionales. El usuario sigue siendo responsable de utilizar la herramienta correctamente.
En una empresa, por ejemplo, puede ser necesario definir quién puede grabar, con qué finalidad, qué información se proporciona a los asistentes y qué políticas internas se aplican a las grabaciones y transcripciones.
Este punto resulta especialmente importante en ámbitos como recursos humanos, asesoría, ventas, sanidad, consultoría o cualquier actividad en la que las conversaciones puedan incluir información personal o confidencial.





























